martes, 14 de mayo de 2013

Amores destructivos, buscan corazones que habitar


‘Estamos destinados a pudrirnos juntos, amor’ Así terminaba la carta… y no supo que pensar.

 No era bueno, aquello no entraba en su esquema… él tampoco. No sabía cómo encajarlo en su vida, ¿cómo hacerle hueco a alguien que necesita todo de ti? Sus excentricidades rozaban el límite de su paciencia… aquel amor le traeria más dolores a su cabeza que alegrías al corazón.
Pero bien sabía que no quería dejarle el privilegio a nadie de volverlo a montar cada vez que se desmembraba. No lo veía discutiendo con nadie que no fuera ella, y se la llevaban los demonios al pensar que otra pudiera consolarlo mejor que ella misma. Era un caso perdido, si… pero por nada del mundo quería dejar que ese caso se perdiera en otras manos que no fueran las suyas.

domingo, 28 de abril de 2013

Cuadro de escalera, a dos voces... una casi muda


Era ella, su sofisticación, su frialdad y su intento frustrado de ser especial, era ella, sin más y por desventura; nada le salía como debiera. 
Una noche la encontré tirada sobre las escaleras, con postura de haber caído de bruces, con una carrera en las medias, los ojos vidriosos y el rímel sin retocar.

“Serpenteo, correr de carretera. Todo lo que yo no había pensado ser, siendo y dejando de ser… todo al mismo tiempo. Es duro… La senda que nunca has de pisar… no por nada, sino porque ni cuestionado estaba cuando me cerraron la veda. ¡Qué envidia malsana de aquellas que la andan!”

Esto fue lo que me dijo cuando la intenté levantar. Así que allí la dejé, a medio desmembrar por miedo a tener que descifrar aquello, por temor a sentirme como ella.
Me la imaginé, horas antes de mi llegada, entrando en casa, con los restos de su castillo de sueños aun en brazos… dejándolos caer con ella por las escaleras. Me la imagino queriendo poner a juego su corazón hecho trizas, con su cabeza. Espectáculo dantesco del que solo pude admirar el bodegón final…

Poco después la escuché suspirar… y pensé; Facilidad innata la femenina, la de crear y hacer crecer ilusiones sin base alguna en el sentido común de las cosas.