martes, 14 de mayo de 2013

Amores destructivos, buscan corazones que habitar


‘Estamos destinados a pudrirnos juntos, amor’ Así terminaba la carta… y no supo que pensar.

 No era bueno, aquello no entraba en su esquema… él tampoco. No sabía cómo encajarlo en su vida, ¿cómo hacerle hueco a alguien que necesita todo de ti? Sus excentricidades rozaban el límite de su paciencia… aquel amor le traeria más dolores a su cabeza que alegrías al corazón.
Pero bien sabía que no quería dejarle el privilegio a nadie de volverlo a montar cada vez que se desmembraba. No lo veía discutiendo con nadie que no fuera ella, y se la llevaban los demonios al pensar que otra pudiera consolarlo mejor que ella misma. Era un caso perdido, si… pero por nada del mundo quería dejar que ese caso se perdiera en otras manos que no fueran las suyas.